Redacción de MUNDOXXI
SANTO DOMINGO, Rep. Dom.- El exprocurador y vicepresidente de la organización se consolida como el principal artífice de la captación de disidentes y líderes independientes, acelerando la maquinaria verde de la Fuerza del Pueblo (FP) rumbo a los próximos ciclos electorales.
En el ajedrez político de la República Dominicana, la expansión territorial no es obra del azar, sino un asunto de estrategia, kilómetros recorridos y una capacidad de persuasión casi quirúrgica.
En el centro de esa maquinaria para la Fuerza del Pueblo (FP) se encuentra su vicepresidente y coordinador político, el doctor Radhamés Jiménez Peña.
Con una dinámica que analistas y militantes califican de asombrosa, Jiménez ha asumido el rol de "gran reclutador", encabezando constantes jornadas de juramentación que están redibujando el mapa de la oposición y el litoral independiente, para llevar nueva vez al poder al líder máximo de la FP y expresidente de la República, Leonel Fernández.
El estratega detrás del crecimiento de la FP
Desde la fundación de la Fuerza del Pueblo, el desafío principal ha sido mutar de un bloque emergente a una estructura territorial invencible. Tras los reajustes de los pasados procesos electorales, Jiménez Peña ha pisado el acelerador. Su estrategia no se limita a las grandes urbes; abarca desde provincias históricas hasta ultramar.
"El partido es como una madre: quiere a todos sus hijos iguales. Quienes llegan aquí no vienen a la cola, vienen a construir el futuro de la nación junto a Leonel Fernández", ha reiterado Jiménez en sus alocuciones.
Un imán multifacético: ¿A quiénes está sumando?
La velocidad de captación de Jiménez destaca porque no se nutre de un solo sector. El flujo de juramentados bajo su coordinación se divide en tres vertientes clave:
Disidentes del viejo partido (PLD): Exregidores, candidatos a diputados y presidentes de comités intermedios que ven en la FP la verdadera acera del progreso tradicional.
Juventud desencantada del oficialismo (PRM): Cuadros jóvenes y profesionales que expresan frustración ante el costo de la vida y la gestión pública actual.
Líderes comunitarios y empresarios independientes: Comerciantes y figuras de la sociedad civil que nunca habían militado, pero deciden dar el paso motivados por la estabilidad económica que asocian al liderazgo de Fernández.
Una dinámica asombrosa
¿Cómo logra un solo dirigente mantener un ritmo tan intenso de juramentaciones semanales? El éxito de Radhamés Jiménez radica en combinar la vieja escuela de la alta política (el diálogo directo, el respeto a las estructuras locales) con un discurso de urgencia social.
El exprocurador aprovecha el descontento social, articulando críticas feroces contra el alto costo de la canasta básica, los apagones y los niveles de endeudamiento externo, como el catalizador perfecto para convencer a los indecisos de que "la pesadilla está por terminar".
El dinamismo de Jiménez Peña ha inyectado un optimismo innegable en las filas verdes. Sin embargo, el reto periodístico y analítico que enfrenta su gestión es convertir esa masiva "ola de juramentaciones" en comités afectivos y recintos electorales orgánicos.
Captar la atención de políticos opositores e independientes es solo el primer paso; el verdadero arte de Radhamés Jiménez consistirá en mantener cohesionada a esta amalgama de liderazgos de procedencia tan diversa bajo una misma disciplina partidaria.
Por ahora, el ritmo no para, y la Fuerza del Pueblo sigue sumando fichas clave en el tablero nacional.
